En un mundo globalizado, la empresa necesita
internacionalizarse, abrirse a nuevos mercados –también globales– con los que
poder interactuar y comercializar bienes y servicios; además, la
internacionalización se perfila hoy día como uno de los procesos clave para
garantizar la supervivencia de algunas empresas. Sin embargo, todavía son una
minoría las empresas que deciden apostar por el mercado exterior como destino
de sus productos y servicios.
Lo que falta es dar el salto a la verdadera
globalización que vino de la mano de Internet con el Comercio Electrónico (e-Commerce).El comercio electrónico implica la realización de negocios on-line o, lo que es lo mismo, vender y comprar productos y prestar servicios a través de sites ubicados en la Red. Ello representa un factor esencial en la competitividad de las empresas como puerta de acceso al comercio y los mercados mundiales.
Efectivamente, con el desarrollo de Internet,
comenzaron a aflorar en el mundo empresarial las transacciones electrónicas. El
comercio electrónico surge como contraposición al comercio tradicional,
implicando una nueva forma de entender las transacciones económicas, con nuevos
servicios, nuevos medios de pago, nuevos productos, etc. Podemos asegurar que
el comercio electrónico está posicionado ya hoy día como un canal de venta con
grandes posibilidades que está llamado a convivir con otras formas
tradicionales de comercialización de productos y servicios en una organización,
permitiendo realizar transacciones comerciales en la Red.

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