lunes, 19 de agosto de 2013

COMERCIO ELECTRÓNICO Y LAS EMPRESAS



En un mundo globalizado, la empresa necesita internacionalizarse, abrirse a nuevos mercados –también globales– con los que poder interactuar y comercializar bienes y servicios; además, la internacionalización se perfila hoy día como uno de los procesos clave para garantizar la supervivencia de algunas empresas. Sin embargo, todavía son una minoría las empresas que deciden apostar por el mercado exterior como destino de sus productos y servicios.



Lo que falta es dar el salto a la verdadera globalización que vino de la mano de Internet con el Comercio Electrónico (e-Commerce).

El comercio electrónico implica la realización de negocios on-line o, lo que es lo mismo, vender y comprar productos y prestar servicios a través de sites ubicados en la Red. Ello representa un factor esencial en la competitividad de las empresas como puerta de acceso al comercio y los mercados mundiales.


Efectivamente, con el desarrollo de Internet, comenzaron a aflorar en el mundo empresarial las transacciones electrónicas. El comercio electrónico surge como contraposición al comercio tradicional, implicando una nueva forma de entender las transacciones económicas, con nuevos servicios, nuevos medios de pago, nuevos productos, etc. Podemos asegurar que el comercio electrónico está posicionado ya hoy día como un canal de venta con grandes posibilidades que está llamado a convivir con otras formas tradicionales de comercialización de productos y servicios en una organización, permitiendo realizar transacciones comerciales en la Red.





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